¿Os habéis parado a pensar la diferencia tan grande que debe de haber entre la gente que es de pueblo y la gente que es de ciudad? Pero no una ciudad cualquiera, que últimamente se le llama ciudad a todo. Me refiero a una capital, una ciudad de verdad como... Sevilla, Cáceres, Barcelona, Valencia, etc.
Pues para que lo sepáis, la diferencia es enorme. Y no se trata solo de que haya más casas, más calles, más carreteras, más coches, más tiendas, más... bueno, más de todo. Las personas también son muy diferentes, tanto en las costumbres como en la forma de hablar o en su forma de comprender las cosas.
Por ejemplo. Una persona de pueblo ha sido, es y será siempre muchísimo más tranquila que una persona de ciudad. El movimiento que hay en un pueblo no es el mismo que hay en una ciudad ni de coña. En un pueblo no suelen pasar muchas cosas, tampoco es que el tráfico sea demasiado o que cualquier cosa de interés se encuentre a más de 5 km de tu casa. Por eso, siempre se tiene tiempo de todo y la gente está más acostumbrada a ir despacio, a hacer sus siestas y a hacerse los remolones para todo. En cambio, en una ciudad donde la población es unas cien veces superior, cualquier sitio al que quieras ir parece que tengas que ir en bus y encima todo el mundo se mueve demasiado rápido para un lado u otro porque tienen cosas que hacer, es normal que al final las personas acaben con un complejo de hiperactividad que asusta.
Otra cosa muy distinta son los puntos de interés que tiene un pueblo. Normalmente son: la pizzería, la heladería, el kebab, el mcdonald's, el cine y la zona de botellón. Con algún que otro bar donde se pueda comer baratico yel típico parque y/o plaza donde te puedas pasar el rato charlando tranquilamente. Una ciudad tiene: el karaoke, el bar irlandés de la otra punta, el bar vikingo de la otra, un bar ambientado en no se qué época, el restaurante chino tal, más de 35 kebabs, 4 mcdonald's, 5 pizzerías, 20 heladerías, 3 salas de videojuegos, unos 10 parques, los grandes almacenes (Corte Inglés y cosas así, el Carrefour y el Mercadona junto con el Lidle y el Día ya están en todas partes), que si acaban de abrir una tienda nueva de no se qué en la calle de la punta de más allá y, por supuesto, sus mínimo tres zonas de botellón reglamentarias.
Las expresiones, la forma de vestir y la forma de comportarse también varían mucho de un pueblo a una ciudad. Antes había más cultura en las ciudades (por cierto, me acabo de dar cuenta que antes no he nombrado ni un puto museo o cualquier otra cosa culta de la ciudad o pueblo, para que veáis el caso que les hacemos los jóvenes de hoy) y se suponía que los de pueblo siempre eran más simples, de vocabulario más seco y con práctica en decir directamente lo que se piensa sin andarse por las ramas. Bueno, esto ha cambiado bastante y ahora prácticamente existe el mismo nivel de ignorancia tanto en un pueblo como en una ciudad, así que esto no se puede considerar una diferencia muy importante.
Una cuestión mucho más curiosa es lo que la gente de la ciudad y de pueblo entienden por "zona peligrosa". Todas las personas, tanto de pueblo como de ciudad, saben perfectamente donde se encuentran las zonas peligrosas de sus respectivos hogares y se saben al dedillo donde está la zona segura y cuál es su límite. Sin embargo, por alguna razón sin sentido, lo que para las personas de pueblo es peligroso, para los de ciudad es peligroso pero por dos (x2).Luego una persona de pueblo se va a la zona peligrosa de una persona de ciudad y te dice "coño, pero si esto se parece al barrio de mi casa". Y es que en los pueblos la gente es más bestia. Como todos se conocen, ya te puedes liar a insultos o a pegar palizas que al día siguiente lo vas a volver a ver. Además, cada uno tiene su territorio, y eso se defiende siempre a muerte. Hay unos lazos demasiado estrechos en un pueblo, todo lo contrario a una ciudad, donde te puedes encontrar un día con uno y no volver a verlo hasta tres meses después, que la ciudad es grandecica.
También es verdad que el inconveniente del pueblo es que es demasiado soso, y como siempre ves a todo el mundo, el día que te pelees con alguien de verdad lo vas a tener que seguir aguantando por siempre. Cuesta cambiar de amigos, vaya. Por eso la gente de los pueblos tiende a emigrar a las ciudades, para cambiar de aires, conocer gente nueva y experimentar cosas desconocidas. Ahora eso sí, las fiestas de tu pueblo, como en ninguna parte, sea de donde seas.
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